9/10/08
Caperucita Roja, un comienzo sin lobo. (Parte I)
Érase una vez una dulce niña llamada Caperucita. Un día, a pesar de que su madre se lo había prohibido, decidió volver a casa por el camino del bosque. Estaba atardeciendo y ya empezaba a notarse el frío, por lo que se cubrió con la bonita caperuza roja que le había regalado su abuelita. De repente, unas melodiosas voces llegaron hasta ella… Siguiendo su rastro encontró a un grupo de niñas cantando y bailando. Caperucita se quedó muy sorprendida al descubrir que todas llevaban caperuzas de colores, pero ninguna roja, como la suya. Una era azul, otra verde, otra púrpura, otra amarilla... No lo dudó ni un segundo y se acercó a las niñas, quienes enseguida la invitaron a jugar con ellas. Caperucita se lo pasó tan bien que volvió al día siguiente, y al siguiente, y al siguiente… Y así tuvo lugar el comienzo de las caperucitas de colores, unas niñas increíbles que, juntas, han vivido, viven y vivirán aventuras increíbles en su bosque de ensueño.
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4 comentarios:
Roja... como las manzanas, las amapolas y la sangre que corre por mis venas...
"Roja" como este bxo que te mando!!!
Roja, como el color del amor... porque, desde el comienzo de esta aventura, mi amor por ustedes va aumentando día tras día. :)
Querida caperucita roja, yo también me siento afortunada de haberlas conocido. Las quiero mucho!!
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