Y aquí estoy yo, Caperucita Roja, con el que, dicen, es el color de la seguridad…
Camino por el bosque en busca de algún lobo capaz de retarme, pero a mi paso sólo veo lobos viejos, cansados y asustadizos.
De repente, un horrible olor inunda mis sentidos, un olor muy familiar. Sigo el rastro y… ¡ahí está! ¡Es mi lobo! El lobo de Caperucita Roja.
Me acerco a él. Está sentado, apoyado en un árbol, comiendo zanahorias.
- “¡Buenas, lobo mío!” Casi le grito, consiguiendo que de un brinco se ponga en pie.
- ¡Caperucita! ¡Qué alegría verte!
- ¡Toda una alegría para mí también, señorito!
- ¿Cómo estás? Hacía bastante que no te veía…
- Pues muy bien. Me apetecía dar un paseo por el bosque y visitar a mis amiguitos. Así también recuerdo los viejos tiempos contigo, lobo mío.
- De vez en cuando viene bien.
- ¡Jajaja! ¿Te acuerdas de esos años? ¿De cuando te ponías una caperuza negra para hacerte pasar por una amiga mía y así comerme?
- ¡Claro! ¡Son imposibles de olvidar!
Ambos sonríen al recordarse años atrás…
- ¿Te apetece una zanahoria, Caperucita?
- No, gracias. Veo que aún eres vegetariano…
-Pues sí. La verdad es que después de intentar comerte y no conseguirlo no me quedó más remedio…
- Pero ahora tienes la satisfacción de tenerme como amiga. ¡Jajaja!
- Pues sí, jejeje. Y ahora vivo más tranquilo, sin tener que buscar abuelitas y niñas para merendar. ¡La verdad es que ya yo no estoy para esos trotes!
- ¡Shhh! ¿Qué es ese ruido?
- No lo sé, Caperucita.
- ¡Escucha! Alguien se acerca…
- ¿Ves algo?
- ¡Sí! Son mis amigas, ¡las Caperucitas de Colores!
- ¡Oh! Las bellas caperucitas…
- Te dejo, lobo mío. ¡Me ha encantado verte! ¡Volveré pronto, te lo prometo!
- ¡Adiós, niña bonita!
Y después de despedirme de mi lobo, fui a reunirme con mis amigas, esas lindas caperucitas con las que he vivido, vivo y viviré aventuras increíbles en nuestro bosque de ensueño.
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5 comentarios:
Chicas: La "Roja" hace rato que vuela con nosotras y ha decidido abrir los ojos... Muaaaaack!!
Ustedes han hecho que abra los ojos, y ahora estoy aquí, volando muy, muy alto, atravesando nuestro universo de la mano de las personas más bonitas del mundo. ¡Preciosas!
Parece que mi comentario de ayer se esfumó... Ya sabes, algún cortocircuito de alas (eso me pasa por llevarlas a rayas).
Intentaré repetir la idea, quería decirle, Roja, que me alegro de que este cuento (y con cuento me refiero a usted y no sólo a lo que escribe) esté, donde siempre tuvo que estar...
Hola! Soy Mujercita me ha encantdo el cuento me doy la bienvenida a mí misma a tú cuento llena de imaginaciones.
Caperucita roja felicidades por sus cuentos. Estoy de acuerdo con usted en que conocer a todas estas caperucitas ha sido maravilloso y está llenando nuestra vida de lindos colores.
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